sábado 21 de noviembre de 2009

Coming Soon

No estoy en coma, simplemente estoy inundada de trabajo contra mi voluntad. corro al lago todas las mañanas, corro a la oficina, corro a la casa de vuelta y corro a la cama antes de que otra preocupación me quite el sueño.

Estos días bailé sin parar toda una noche aun con dolor de panza y cadera infernal, fui víctima de un ataque terrorista, comí hasta reventar y hasta que el estómago dijo basta (pepinos con cochinada, empanadas de wacala, queso y minipambazos), vi materializado un proyecto caro y hermoso (consiste en paredes blancas y techo imitación alfombra, y no, no es un hospital psiquiatríco), y tengo mucho que contar.

Éstos son los títulos de mis próximos post, aún no estan redactados, pero tengo en la mente casi todas las palabras que los componen (aunque aún no están en orden), dígame usted , mi querido lector cuál le apetece y con gusto lo atenderemos a la brevedad, gra-cias (deje su mensaje después del bip)

* Crónica de un empacho anunciado (o Me as a socialité de petatiux)
* Señores ladrones, no soy rica
* O-eeee Oe Oe Oe O-eee Nor-tec, Nor-tec
* Alas pa' qué las quiero, si tengo un cuarto para soñar

Biiiiiip

sábado 17 de octubre de 2009

Missing you, mi friend

Si pudiera decirte algo, así sin pretensiones para herirnos, sin presumir, sin llorar, sin sonar a reproche, te diría que te extraño por las noches en las charlas del messenger, que añoro los tiempos cuando no éramos más que compañeros poniéndose de acuerdo para el trabajo de alguna materia de la uni.

Los dos tipos raros del grupo,la chica del morral que siempre parece estar en otro lado y el chico de la voz grave que es amigable con todos pero no termina de encajar en ninguna parte.

Extraño los aventones cuando nos quedábamos horas en la parada sin tomar la decisión de salir del coche e ir a mi casa, no porque tuvieramos nada, sino por la plática y la buena música, ambas cosas no volverán.

En algún momento nos perdimos y ya no somos los mismos, ni hablar de los abrazos sinceros en las tardes de lluvia, o las llamadas en la madrugada nomás para ver cómo va la chamba nocturna, ni hablar de los gustos, las pelis o las carcajadas.

Te extraño . punto

viernes 16 de octubre de 2009

Utopía

Comimos esa tarde y él me dijo que en efecto estaba casado y tenía un hijo, yo respiraba aliviada porque había sentido su mirada explorando mi rostro más de lo normal.

Salimos del restaurante y no me dio un abrazo que duró demasiado tiempo, no me dijo que yo era una chica muy linda, ni frunció el seño cuando le dije que estaba profundamente enamorada de mi novio.

Nunca pasamos más tiempo juntos del debido y nunca rompimos las barreras de confianza, siempre hemos sido respetuosos del espacio vital del otro.

Alguna vez pensé que a lo mejor era atractivo pero la idea se desvaneció tan pronto como había llegado, nunca he tenido la tentación de besarlo o tomarlo de la mano, él nunca me ha dedicado un escrito que me haga estremecer, y definitivamente nunca nos hemos hecho caricias en las manos o los pies por debajo de la mesa.

viernes 9 de octubre de 2009

Soft Friday

Desperté tarde, corrí bajo el sol y he pasado toda la mañana perdiendo el tiempo en internet y jodiendo, como sólo yo se hacerlo, para conseguir entrevistas.

Ayer salí a las 10 de la noche del periódico, con más frustración que satisfacción pero con mi trabajo entregado y la panza llena porque fuimos todos a comer (atascarnos) a un lugarcito argentino.

Lo cierto es que le estoy agarrando la onda, tengo un jefazo, es la buena onda con patas y no para de repetirme que en unos meses los otros periódicos van a estar peleando por mi (ojalá lo escuche quienquiera que sea dios y le haga caso).

Escucho a Nortec y a las pupinis intercalados, este viernes está bastante a gusto, todavía tengo pendiente el trabajo de domingo para lunes pero, naaaaa, lo dejaré para después, hoy voy a disfrutar mi casa, el acordeón, a L. , las palomitas, los perros y el sol que se filtra en las ventanas

BUEN VIERNES A TODOOOOOS




sábado 3 de octubre de 2009

AMOR ODIO

Mi relación con la comida es algo así como una relación enfermiza de dos amantes que no se quieren, pero se necesitan.

Me molesta comer sola en público, como cuando te incomoda besar a tu novio en un lugar público, o en medio de una fiesta.

Cuando era pequeña, la comida era uno de mis juguetes, con el cuál jugué hasta salir lastimada. Solía jugar a que los frijoles refritos eran caviar y yo era una muchacha rica. Veía mucha televisión y siempre que bebía sidral mundet pensaba que era un wisky y yo una alcohólica adolescente de beverly hills 90210.

Cuando murió mi abuela, mi compulsión por jugar toda la tarde se convirtió en mi compulsión de comer todo lo que se me atravesaba: una vez mi hermana y yo nos empachamos con salchichas, fue mi culpa, simplemente no quería dejar de comer.

Luego fue distinto, la secundaria, las faldas cortas, los chicos y las cinturas que cada vez se marcaban más a mi alrededor me hicieron cambiar de parecer.

Enfermé fuerte de gripa, estuve como tres días sin probar bocado y descubrí que mis pantalones no apretaban tanto, en resumidas cuentas eso fue el principio de un proceso que me llevó de la talla 15 a la talla 5 en unos cuantos meses.

Ahí estaba yo, con la cabeza llena de chinos y la cintura más breve de mi salón, pero también tenía las ojeras más pronunciadas y los peores problemas en materia de defensas.

Me cayó el veinte un día luego de un par de desmayos, tenía que comer y comer bien.

Entonces recuperé la confianza, deje de fijarme en las calorías y deje de comer de manera TAN compulsiva, regresé a la talla 11, luego a la 9 y así anduve largo rato.

Luego regresé al ejercicio, empecé a correr para huir de los amores cobardes, empecé a cuidarme y a retomar las cosas y ponerlas en su lugar.

Ahora soy talla 5 a casi 15 años de haber empezado con la relación más problemática de mi vida.

Es triste pensar que todo lo que como me cae mal, o que cada vez que como algo sabrosote y grasoso deseo con todas las fuerzas que me caiga mal y me induzca una diarrea de esas severas que te deja con el vientre plano y una hermosa sensación de ligereza.

Supongo que la comida y yo tenemos un matrimonio de esos viejos: nos llevamos bien en las fiestas, nos aborrecemos a la hora de desvestirnos e ir a la cama y somos cordiales en público, pero no nos queremos, no podemos dejarnos y, desgraciadamente, yo sigo sin quitarme la compulsión.

miércoles 16 de septiembre de 2009

De carne y hueso

Había decidido ponerme las pilas en mi titulación para después analizar si seguiría buscando trabajo de algo de la carrera o si mejor me iría a vivir a otro país, aunque fuera abajo de un puente.

Trabajaba en un lugar cómodo, mal pagado, explotador, pero cómodo. Tenía un horario fijo, dormía poco, pero salía temprano y al irme a dormir no me agobiaban los pendientes.

Genaro llamó un día, me preguntó si sabía inglés, que qué tanto. Dije que si, que en un 50% a nivel conversación "Eso es todo lo que necesito" dijo.

No se con exactitud lo que pasó en los días siguientes, yo dije que si, ellos dijeron que no, todos decían que si, yo decia que no, mi anterior jefe dijo que por favor no, yo dije que si al fin.

Terminé mudándome a un cubículo azul, una oficina en toda la extensión de la palabra, elevadores, espejos, poca luz, tecleos interminables, teléfonos que suenan cuando nadie contesta y olas de voces que vienen y se van de manera intermitente.

Ese lugar es como un gran monstruo en medio de una colonia vieja, un monstruo con las entrañas de espejo. Es un viaje a los noventa, donde la recepción parece nave espacial y la redacción es un viaje al principio de los tiempos del periodismo.

La idea del PE-RIO-DI-CO es algo tentador, Santa Cruz me dijo que no habría otra oportunidad, que el proceso generalmente es que uno toque las puertas de los diarios sin respuesta "no va a llamarte nadie otra vez para ver si quieres escribir en sus páginas¨.

Pensé que tenía razón, tal vez sigo creyéndolo, pero la práctica del periodismo financiero es muy distante de la idea del periodista romántico, el que va de evento en evento, llama y llega cansado a la redacción para escribir de manera incesante.

Mi día periodístico es más bien una maraña de angustia, vivo pendiente de las notas de prensa internacional, me tiemblan las rodillas cada vez que tengo que entrevistar y quiero chillar cada vez que tengo que hablar en inglés.

He trabajado los últimos dos fines de semana, el último día festivo (hoy) y temo que este fin se repita la historia.

Lo cierto es que tengo muchas dudas de si esto es lo que quiero, soy una periodista gitana, lo sé porque no soy huevona y no me da miedo escribir de lo que quiero ni darle un enfoque diferente a las cosas, no me importa no dormir a fin de entregar una buena nota, algo bien hecho, pero creo que me ha devorado el miedo de dedicarme a lo que me gusta.

Quizá no sea miedo, quizá sea que aún no sé a bien lo que realmente me gusta.

lunes 24 de agosto de 2009

Yo

enojo blogueril

Quería eliminar un enlace de mi blog, no era ondita que desde mi blog muchos conozcan su espacio, ni mucho menos, pero quería quitar la liga porque su blog ha pasado de ser un productor de carcajadas a un bodrio total, no diré de quien era pero usted inteligente y sensato lector lo debe intuir en el fondo de su corazón.

El punto es que por quitar un sólo enlace quité toda la sección y es un cambio que no puedo deshacer, y me enoja, tremendamente, me enoja como cuando ayer chino (el anterior dueño de mi compu) me dijo que cometí un grave error al actualizarle el office a mi mac, que ora no hay llave de acceso y nomás no tengo word ni excel, ni nada creado por los poderes desconocidos de Microsoft.

Méndiga tecnología, no sirve, no sirvo yo para ella, en calidad de a mientras empezaré a poner las páginas de las que me acuerdo, ya luego acabaré con el rompecabezas ¿alguna sugerencia de blogs divertidos?

domingo 23 de agosto de 2009

Cuando me sentí fuera de lugar

Estaba con L. comiendo en un café de chinos del centro, comí crujipollo, algo así como suadero pero de pollo y frito con salsa de soya, mucho pollo, mucho limón, mucho chile, mucha cebolla.

Mi pancita terminó inflamada, yo caminaba rápido, rápido, tratando de llegar con Rafa, que esperaba en Regina, mi panza protestaba porque todo el día me empeñé en apretar la túnica lo más posible.

REGINA 18, seguramente un miércoles por la tarde, el barcito sería un lugar ideal para echar chelas con aura y magu, pero nooo, los viernes por la noche se convierte en un lugar lleno de gente que, a mi parecer, simplemente se niega a asumir su edad.

Semi-treintones con mirada medio perdida entre la desesperación entender que ya las chelas no les pegan como antes y que ya no tienen dinero para beber según su edad; del otro lado, los chavitos recién dieciocheros que le entran duro, están ebrios y ligan ligan sin parar.

Curiosamente yo estoy en el rango ideal, con un salario suficiente para beber a gusto y con un poquito de jovialidad que aún hace que los treintones de mirada semi perdida lo apuesten todo, peeerooooo no, mi mood era demasiado cansada, demasiado formal, demasiado fuera de lugar.

Me puse a pensar que ya he perdido las ganas de pararme en un bar a beber beber y beber , y quejarme quejarme y quejarme de las cosas, a decir que soy buena para algo y estoy desperdiciada, lo cierto es que eso no es cierto, ni soy tan buena como he dicho, ni las cosas están tan bien como me gustaría que lo estuvieran.

Con el paso de las horas mi ánimo no se puso mejor, comenzamos a buscar el bar donde era la fiesta de 30 años de uno de nuestros amigos y me descubrí hablando de alguien que ya no quiero en mi vida y me descubrí también con mucha envidia de no gustar más de las fiestas y de no ir a la escuela.

Quería ser estudiante y tener mucha tarea para hacer de mala gana, mi estrategia de defensa fue hablar de la nueva chamba, como si trabajar en inglés para un diario en una sección que nadie lee fuese el premio mayor, lo cierto es que tampoco lo es y tampoco estoy segura de ser competente.

Para el final de la noche me cansé de ser la grinch de la reunión, todos bebían, y yo de lo más incómoda con la panza como globo y los ojos que se me cerraban de sueño.

Regresé en el auto de Reyna a la casa, mientras hablábamos de los amores insuperables y las ganas de salir corriendo a otros países.

viernes 7 de agosto de 2009

Continente Negro

Me voy ... ¿a dónde? ...
al África, con un amigo













Te prometo que la voy a tratar bien,
te prometo que voy a tratar bien...
a Ana













¿Me amarás por siempre?
si, te amaré por siempre













Puesta en escena de Zaide Silvia